A package not to keep us trapped in greed
With all the green belts wrapped around our minds
And endless red tape to keep the truth confined...
//Otra promesa, otra escena,otra
otro paquete que no nos mantiene atrapados en la codicia
con los cinturones verdes envueltos alrededor de nuestras mentes
y un sin fin de burocracia para mantener la verdad reducida...//
Uprising, Muse
Una de mis canciones favoritas que refleja la insatisfacción que siento por dentro. De ahí que este blog sea un "speaking in the closet"... una manera de no hablar más alto que nadie, pues todo se respeta, de desnudar las almas y los pensamientos más puros, y de simplemente, escribir y dejar volar la imaginación.
A veces siento que en los tiempos que corren somos cada vez más diferentes unos de otros, y de esta manera, nosotros mismos nos ponemos trabas para no acoplarnos, para ser cada vez más independientes y ser cada vez más fríos.
¿Qué inconformismo siento en este momento? Siento algo que me grita que huya y a la vez que me quede. Que huya de todo lo que me rodea y me sumerja en otra cultura europea, porque la filosofía que aquí encuentro no soy yo, no va conmigo, no seguirá a mi sino; que me quede para luchar, para no ser una cobarde que corre cuando el cielo se oscurece, que me quede para abrir los ojos, para que la filosofía, las letras, el arte, vuelvan a tener una sonrisa verdadera con un movimiento verdadero, lleno de energía y de poemas bellos. No puedo evitar soñar con todo eso, esta doble vertiente me atormenta y me hace dudar por lo que, no avanzo, dejo que me arrastre este vano sentimiento de hastío mientras mi corazón joven, el que aún posee sueños grita en mis sueños sin dejarme conciliar mi ansiado momento REM pleno.
¿Podrá ser cierto que podría hacerse un movimiento? Un movimiento de paz, de arte y de armonía. Un movimiento que a la vez lucha, heredero de la generación del 27... ¡Cuánto me hubiera gustado vivir en aquellos años! Y contemplar aquel café donde se reunían tantos eruditos y artistas, no todos tan conocidos como otros, pero todos igualmente valientes y admirables. Querría empañar mis ojos con ese espíritu, un espíritu de ansiada libertad, de desasosiego enérgico y esa sonrisa con ganas de vivir.
Ahora miro a mi alrededor... ¿y qué encuentro? Intereses variados, perfectamente respetables pero, para mí tan vacíos... ¿Dónde quedó el arte? Dónde quedó el hablar sobre un libro, una vertiente filosófica, un autor, un cuadro durante horas... Dónde quedo el dolor existencial compartido, por un mundo que necesita apoyo de los intelectuales para tener fuerza... Dónde quedó la pura creación romántica, ilustrada, o neoclásica o moderna o como fuere, el avistamiento de alguien lleno de ideas novedosas que pueden proporcionar un cambio, un cambio de un despertar esperado.
¿Qué te queda por ver hijo mío?
¿La libertad soñada o
una soñadora libertad?
Parece gris este mundo mío...
con una luna amargada
y un odio que cree en santidad.
¿Me hablarás tú hijo mío,
del fin de la hierba mala
que una estrella vencerá?
Calíope


No hay comentarios:
Publicar un comentario